27.9.10

La Sociedad del Semáforo:

Invisibles rastros de almas se esconden en los minutos que transcurren con afán, pasa uno, pasa otro y sigue esa búsqueda, que digo búsqueda si es un rebusque. Ignoramos, pensamos, como dice en alguna parte la película compramos la conciencia con 100 pesos, nos compadecemos y luego volvemos a nuestros asuntos. Esta realidad en la cual la ley por ley hace lo que quiere y en donde la droga, la prostitución, la falta de educación, la violencia, la ignorancia, la astucia, el frio, la noche, la calle están presentes es lo que vemos y no queremos ver siempre que salimos de nuestras casas, de nuestra seguridad, las mentiras de un gobierno de seguridad privatizada, lo que alguna vez fue la gente y lo que hoy es, la familia y la soledad de un concreto en donde nuestra sociedad se pudre y nadie dice nada, la traición a nuestra naturaleza, la traición a nosotros mismos “Acuérdese que yo siempre traiciono al que me tiende la mano” una frase que todo político debería decir. La apropiación de lo mundano, la crudeza de las imágenes y en mi cabeza un niño colgado de un semáforo, el surrealismo y realismo tan presente en esta cruda imagen que me inunda de desprecio, una rata bateada con un palo de golf y el silencio de un pirobo mientras rompe una grabadora. Me inmuta la controversia y dualidad que analizo cuando la película acaba y nadie se levanta de la sala, silencio, y letras, creo que simplemente lo están pensando y el sonido de una guitarra que me lleva a un estado raro en donde lo bizarro, caótico y normal se mezclan.


26.9.10

La Mediocridad:

Un día sin más me levante de mi cama después de ver mi gato rupestre y dije: “Soy un mediocre”, una afirmación bastante fuerte seguida de un desayuno ligero y un día en el que no hice nada, no hice nada por esas cosas de la mediocridad, pero trate de introducirme en lo que estaba diciendo, tenía que haber un porque a la afirmación y más que un porque a la afirmación tenía que tener un entendimiento claro de que era la palabra “Mediocre”, en mi búsqueda encontré que la mediocridad según el diccionario es:

1 Calidad baja o casi mala.
2
Falta de valor o de interés.
3
Falta de inteligencia o de capacidad para realizar algo.

Aunque son términos bastante cercanos o bueno digamos que si definen la mediocridad para mi es algo mucho más que va en esas palabras, para mí la mediocridad ha sido mi vida desde el momento en el que deje de creer en mí mismo (Eso ya hace algunos años y todavía no logro entender el porqué), desde ese momento la vida tomo un rumbo inesperado de sensaciones, vivencias, experimentación y búsqueda siempre búsqueda de algo concretamente especifico y es la realización de ser como persona. Esa búsqueda de mi realización la califico como el interés, la inteligencia (Que de cierto modo no es la mejor) es un factor determinante en el cual esa misma búsqueda a desencadenado intereses casi mágicos en mis pensamientos, esto es a lo que yo llamo el segundo factor, el tercer factor es la capacidad de realización, esa capacidad que consta de un proceso en el cual intervienen aspectos casi reglamentarios que ya todos ustedes los sabrán y que por eso los omitiré en los cuales encuentro una de las principales falencias y es el tiempo. Ese tiempo del cual hablare después y del cual casi todos somos esclavos es la excusa de nosotros los mediocres, nosotros los cuales nos sentimos oprimidos por un tiempo que no existe y que nosotros mismos hemos inventado, de esa la razón principal para ser mediocre, para tener más tiempo, al contrario de lo que pensarían que la mediocridad se da es por la falta de tiempo al contrario creo yo, mi mediocridad radica en todo el tiempo que tengo y gasto haciendo nada y esa nada de un momento a otro cobra vida para decirme “Eres un mediocre” y yo siempre respondo: “Déjame en paz, no quiero hacer … Nada”. De esas discusiones entre nada y yo de las cuales me siento agobiado, cansado, y demás han salido cosas buenas no crean, la capacidad para la perdida de cosas reales es increíble en estos estados, pero por otro lado es en ese ocio el que nacen ideas vivas y veraces que se esfuman en un “Quizás” o simplemente en el “Algún día” y eso me molesta, algún día después de una botella de whisky barato, cigarros y algo más me meteré un tiro pero por el momento no hare nada, y ahí es donde radica otro de los principales problemas de la mediocridad y es la falta de acción, de donde deducimos: Porque no hacerlo ahora, y esto tiene una razón principal la cual es el descubrimiento y realidad lógica de la mediocridad y son: ¡LAS EXCUSAS! Todos tenemos algunas y las que no tenemos las inventamos, es muy fácil tener un sentido de negación o de recubrimiento en uno mismo, las excusas son como la madre que no se separa de uno para cuidarlo todo el tiempo pero que al mismo tiempo son letales por tales acciones, una excusa siempre te cuidara, siempre te protegerá a ti gallina. Y aunque me acabo de dar cuenta que también soy un mediocre escribiendo he decidió dejar los miedos (No será tarea fácil) pero no quiero ser más un gallina que se esconde detrás de una madre casi padre y casi tía llamada insatisfacción mediocre, el día de hoy he decidido febrilmente no mentirme más a mí mismo y por esa razón dejare de ser mediocre.

16.9.10

Introducción:


Me llamo Santiago Roa acabo de cumplir 20 años, soy estudiante de Fotografía de cuarto semestre, bueno más bien de tercer semestre o no sé, quizás de segundo mejor, ya no lo sé, el tiempo me ha engañado y creo que hasta ayer empecé en este cuento, de todos modos esto no importa, entre estos términos que acuñan o desacuñan y de los cuales soy esclavo para la identificación de mi oficio que quede claro que no quiero ser fotógrafo, o bueno quizás, no mejor no y menos purista, de los libros mamertos de discusiones filosóficas y corrientes, vanguardias y demás cosas artísticas me he catalogado a mi mismo como un nuevo pictoralista esto lo deduje de una frase muy famosa que dice: “El arte es el fin, la fotografía es el medio”.

Soy un simpatizante budista y psicótico proactivo, me gusta el agua, la risa, los libros y las letras, soy fanático de la “A”, la “B” casi no me gusta pero en cuanto a la “C” no tengo palabras para esto. Me gusta el sonido del viento, el calor del frio y el polvo que se eleva mientras el asfalto se golpea. Vivo entre humo y pensamientos, entre humor y tristeza, entre vida y muerte. En las mañanas apenas me levanto lo primero que veo es un rupestre gato que cobra vida en mi techo, cinceladas perfectas, bigotes largos y ojos muy expresivos, sus ojos siempre están alerta. En la noche apenas me acuesto hablo conmigo, reflexiono de mi, y huyo de mi alma, hasta la madrugada cuando los fantasmas que me persiguen me hacen gritar tan fuerte como si mi alma quisiera salir por mi boca. Mi mano derecha tiene una marca que dice “Creer”, y mi mano izquierda una que dice “Amor”. Me gusta como suena la palabra “Kentucky” y me aburre como suena la palabra “Blasfemia”. En cuanto a música me gusta el Rock, y todos sus derivados, en cuanto a bandas me gustan los Pineapple Thief, Interpol, y los Mars Volta, en cuanto a solistas me quedo con Bob Dylan, en cuanto a una canción “Hurricane”. En la moda me gusta lo que hace Wang, lo que hizo McQueen y lo que está haciendo Marc Jacobs. Me gustan más las luces continuas que las de destello, me gusta más el cine que la fotografía, me gusta más el amor que la guerra, el queso que el jamón... la noche que el día. Mi día favorito es el jueves, antes era el miércoles pero un día me defraudo, siento apatía por los domingos y los sábados para mi son los días más extraños. Odio a los literatos que solo ellos se entienden, odio a los políticos, a los políticos y déjenme pensarlo; a los políticos. Creo en la revolución si empieza de uno mismo, creo en la armonía, creo en la familia, y en la gente que me rodea, creo en las palabras que digo y en las que no he dicho. Mi proceso creativo es difuso, confuso y todo lo que termine en fuso o uso. Creo en lo mundano, en lo abstracto y en lo objetivo. Creo que nada creo, creo que nada soy y que algún día seré. Me gustan los trazados de lápiz, los periódicos en japonés y por otro lado creo que me gusta el francés. Me gusta el mar y la playa, la playa y el mar, mi novia y el mar, el mar y mi novia. Siento deseos de acabar este tonto escrito pero no he escrito mucho. Me importa poco si alguien lee esto o no, la realidad es otra, la verdad es otra y las mentiras son muchas. En mi vida pasada fui un escritor Húngaro, naci en 1839 en Budapest. En mi vida próxima seré un actor, en esta vida no sé quién soy, y si me preguntan que quiero hacer?, lo único que podría decir, es que quiero vivir atreves de mis sueños en una única realidad.